Viaje al sur de Chad: iniciaciones y ritos de paso de los pueblos sara
Durante años en Kumakonda hemos recorrido Chad de norte a sur y de este a oeste: el fabuloso Ennedi, los lagos de Ounianga, las montañas del Tibesti, las regiones nómadas del Sahel, el Parque Nacional de Zakouma y las orillas del lago Chad y el lago Iro. Hemos caminado junto a caravanas de sal de pastores Zahawa durante semanas y hemos explorado la ribera del rio Logone. Sin embargo, el sur del país seguía siendo para nosotros un territorio cultural pendiente de explorar en profundidad.
En septiembre de 2026 iniciamos una nueva expedición desde N’Djamena hacia Bongor, Laï, Moundou, Sarh, Kyabe y las zonas rurales situadas entre los ríos Logone y Chari. Nuestro objetivo investigar sobre el terreno las tradiciones, ceremonias e iniciaciones que todavía conservan los pueblos del sur de Chad.
Viajamos sin un programa cerrado. Una propuesta de viaje abierta a las informaciones que pudieran surgir sobre el terrero. Las celebraciones tradicionales normalmente en esta parte de Chad no se anuncian en calendarios, es más practicamente no existía ninguna información reciente de que estuviera ocurriendo. Durante nuestro viaje por el Chad fuimos hablando con autoridades tradicionales, responsables locales y habitantes de las aldeas, contrastando informaciones y modificando la ruta a medida que aparecían nuevas pistas. Un viaje de exploración al estilo Kumakonda. Una vez más pioneros en abrir nuevas rutas a nuestros viajeros.
El resultado superó ampliamente nuestras expectativas.
Durante el viaje encontramos iniciaciones Lau y Ndo entre los Ngabaye, iniciaciones Baia y una ceremonia funeraria entre los Sara Madjebei, la tradición Mbeul del pueblo Gor y una gran iniciación Ndo de los Mouroum, cuyos jóvenes regresan desde N’Djamena hasta Laï para permanecer seis semanas en el bosque.
Esta expedición de investigación será la base de un nuevo viaje de Kumakonda por el sur de Chad en 2027.

Los pueblos sara del sur de Chad
El término Sara se emplea para designar a un amplio conjunto de pueblos establecidos principalmente en las regiones meridionales de Chad y en algunas áreas próximas de la República Centroafricana.
No se trata de una única etnia ni de una cultura homogénea. Ngabaye, Madjebei, Gor, Mouroum, Mbaye, Goulaye y otros grupos poseen sus propias lenguas, historias, autoridades y tradiciones.
Existen vínculos culturales y lingüísticos entre ellos, pero sus ritos de paso pueden ser muy diferentes. Incluso entre comunidades relativamente próximas pueden cambiar el nombre de la iniciación, su duración, los símbolos utilizados y la forma en que los jóvenes regresan a la vida pública.
Esta diversidad fue precisamente uno de los grandes descubrimientos de nuestro viaje.
Una expedición cultural fuera de las rutas habituales
Viajar por el sur de Chad significa descubrir una geografía muy distinta de las imágenes habitualmente asociadas con el país.
El desierto deja paso a las sabanas, los campos de maíz, mijo y sorgo, los grandes árboles y las aldeas agrícolas. Los ciclos de las lluvias y las cosechas continúan influyendo sobre la vida de las comunidades y sobre el momento elegido para celebrar determinadas ceremonias.
Durante nuestro recorrido avanzamos por carreteras principales, pistas rurales y pequeños caminos hasta llegar a poblaciones que nunca han recibido viajeros extranjeros, como mucho cooperantes y médicos. Lo poco que teníamos antes de comenzar el viaje eran algunos nombres y algunas imágenes antiguas, con ello comenzamos a preguntar sobre el terreno. Algunas informaciones resultaron imprecisas; otras eran acertadas. En ocasiones, una conversación mantenida en una aldea nos conducía hasta una celebración situada en otro pueblo.
Esa incertidumbre forma parte de una verdadera expedición. No se trata de acumular visitas, sino de observar, escuchar y entender el contexto de cada encuentro. Y en mi opinión, esa parte búsqueda incesante y creativa es sin duda lo mejor de este negocio de los viajes.
¿Qué son el Ndo y el Yondo de los pueblos sara?
El Ndo y el Yondo son nombres utilizados por diferentes pueblos sara del sur de Chad para referirse a sus grandes iniciaciones tradicionales masculinas. Las denominaciones, la duración y el desarrollo de los rituales cambian según el pueblo y la comunidad, por lo que no deben entenderse como una única ceremonia idéntica en todo el territorio.
Son ritos de paso que marcan la transición de los niños o jóvenes hacia una nueva etapa de la vida. Durante la iniciación, los participantes abandonan temporalmente su entorno familiar y permanecen en un espacio separado de la población, con frecuencia en el bosque, bajo la responsabilidad de los mayores y de los responsables tradicionales.
La circuncisión puede constituir uno de los momentos centrales del proceso, pero el Ndo y el Yondo son mucho más que una intervención física. A lo largo de varios días o semanas, los iniciados atraviesan un periodo de aprendizaje, disciplina y transformación personal.
Los mayores les transmiten conocimientos relacionados con la historia de la comunidad, las obligaciones de la vida adulta, el respeto hacia las generaciones anteriores, la solidaridad entre compañeros y el comportamiento esperado dentro de la sociedad. Parte de estas enseñanzas es secreta y pertenece exclusivamente a quienes han atravesado la iniciación.
El aislamiento representa una separación simbólica de la infancia. La posterior salida del bosque señala el regreso de los jóvenes a la comunidad con una identidad y una posición social diferentes.
La música, los cantos, la danza y los adornos corporales acompañan los momentos públicos de ese regreso. Las familias se reúnen para recibir a los iniciados y reconocer la transformación que han experimentado.
En muchas comunidades, el término Ndo designa la propia iniciación y el Yondo con los jóvenes iniciados
No todos los pueblos sara celebran el Ndo o el Yondo de la misma manera. Algunos mantienen largos periodos en el bosque; otros han reducido su duración o transformado ciertas prácticas. Las ceremonias tampoco se organizan todos los años: pueden depender de ciclos iniciáticos, de la decisión de los mayores y del número de jóvenes preparados para participar.
A pesar de los cambios provocados por la escolarización, el cristianismo, la vida urbana y la emigración, estas iniciaciones continúan siendo importantes en numerosas comunidades del sur de Chad. Incluso jóvenes que viven en N’Djamena regresan a sus lugares de origen para atravesar el rito junto a los miembros de su generación.

La iniciación Laou de los Ngabaye
Uno de los acontecimientos más importantes de la expedición fue una gran iniciación Laou del pueblo Ngabaye, en la que participaron aproximadamente 225 niños.
La dimensión de la ceremonia mostraba la importancia que el Laou conserva dentro de la comunidad.
Uno de sus elementos más poderosos era la aparición de los jóvenes iniciados enmascarados por todas partes. Trajes de los iniciados realizados como siempre en África dentro de los campamentos iniciáticos en el bosque. Estos enmascarados forman parte del lenguaje simbólico de la iniciación y de un conocimiento transmitido dentro de la propia comunidad.
La participación conjunta de 225 niños crea además una generación iniciática. Quienes atraviesan el rito al mismo tiempo quedan unidos por una experiencia compartida y pasan a ocupar una nueva posición reconocida por sus familias y por el conjunto de la población.

La iniciación Ndo entre los Ngabaye
Durante el viaje encontramos también una iniciación Ndo entre los Ngabaye.
Aunque Lau y Ndo comparten algunos elementos propios de los ritos de paso, no deben considerarse automáticamente la misma ceremonia. Los nombres, las fases y los significados pueden variar según la comunidad.
En los momentos públicos del Ndo, la música y la danza acompañan la presentación de los iniciados. Las familias y los habitantes de la población reciben a los jóvenes y reconocen la transformación producida durante el periodo iniciático.

Los Mouroum y el Ndo de Laï y Bongor
Conocimos la iniciación Ndo del pueblo Mouroum, uno de los procesos iniciáticos más largos encontrados durante esta exploración.
Muchos jóvenes mouroum viven actualmente en N’Djamena, donde estudian o trabajan. Cuando llega el momento de la iniciación, los chicos viajan desde la capital hasta Laï para reencontrarse con su comunidad de origen.
Los iniciados permanecen aproximadamente seis semanas en el bosque, separados de su vida cotidiana y bajo la responsabilidad de los mayores.

Este periodo constituye una parte esencial del rito. Los jóvenes reciben enseñanzas, aprenden las obligaciones relacionadas con su nueva condición y crean vínculos con los demás integrantes de su generación iniciática.
El regreso desde N’Djamena demuestra que la tradición mantiene su capacidad para reunir a una comunidad dispersa. Aunque los jóvenes hayan crecido en la capital, la iniciación continúa conectándolos con su lugar de origen, sus familias y su identidad mouroum.
Al finalizar las semanas de aislamiento, la salida del bosque y el regreso a la población representan públicamente el paso hacia una nueva etapa de la vida.

Los Sara Madjebei y la iniciación Baia
Entre los Sara Madjebei encontramos una iniciación Baia en la que participaba un grupo numeroso de niñas y jóvenes.
Las iniciadas llevaban brazaletes ceremoniales que permitían reconocer su pertenencia al grupo. Los adornos, los movimientos colectivos y la danza formaban parte de su presentación pública ante las familias y la comunidad.

Los brazaletes Nunga y la iniciación Baia
Uno de los elementos más característicos que encontramos durante la iniciación femenina Baia entre los Sara Madjebei fueron los brazaletes Nunga que portaban las niñas.

La ceremonia funeraria
Durante nuestra estancia, la iniciación Baia coincidía con una ceremonia funeraria tradicional de los Sara Madjebei.
El encuentro reunía dos dimensiones esenciales de la vida comunitaria: la incorporación de una nueva generación y la memoria de una persona fallecida.
En muchas sociedades del sur de Chad, las ceremonias funerarias no se limitan al entierro. Posteriormente pueden celebrarse reuniones en las que participan familiares, vecinos y personas llegadas desde otras poblaciones.
El pueblo Gor y la ceremonia Mbeul
Nuestra investigación nos condujo también hasta el pueblo Gor y su ceremonia Mbeul.
Según la información recogida sobre el terreno, el Mbeul pertenece a un ciclo ceremonial que puede celebrarse aproximadamente cada tres años. El proceso puede extenderse durante varios meses, generalmente entre noviembre y mayo, aunque las fechas dependen siempre de las decisiones de cada comunidad.
Los contactos establecidos durante esta expedición nos permitirán continuar investigando el Mbeul y regresar a las comunidades gor cuando vuelva a celebrarse.

Tradición y cambio en el sur de Chad
Los pueblos del sur de Chad no viven aislados del mundo contemporáneo.
Las autoridades tradicionales y los ritos de paso conviven con el cristianismo, las escuelas, los teléfonos móviles, las ciudades y la emigración hacia N’Djamena. Algunas ceremonias han desaparecido en determinadas poblaciones; otras se celebran con menor frecuencia o han modificado parte de sus prácticas.
En otros lugares, las iniciaciones continúan movilizando a centenares de personas. Los jóvenes que viven en la capital regresan a sus comunidades, las familias se reúnen y los mayores siguen transmitiendo una parte de sus conocimientos.
Estas culturas no permanecen congeladas en el pasado. Son sociedades vivas que deciden qué elementos desean conservar, transformar o abandonar.
Viajar con respeto a las comunidades
Presenciar una iniciación no es comparable con asistir a un festival africano
Las fechas son decididas por las comunidades y pueden cambiar sin previo aviso. Algunas partes de las ceremonias son públicas, mientras que otras están reservadas a los iniciados. La posibilidad de observar no implica automáticamente autorización para fotografiar o grabar.
En Kumakonda pedimos permiso antes de documentar una ceremonia y aceptamos los límites establecidos por sus responsables. No solicitamos que se repitan escenas ni intervenimos en el desarrollo de los rituales.
Viaje de Kumakonda al sur de Chad en 2027
La expedición realizada en 2026 nos ha permitido abrir una nueva ruta por el sur de Chad y establecer contactos directos con comunidades Ngabaye, Madjebei, Gor y Mouroum.
En 2027 regresaremos
La ruta se construirá a partir de los lugares, contactos y conocimientos obtenidos durante esta exploración. Buscaremos las ceremonias que puedan estar activas durante las fechas del viaje y adaptaremos el itinerario cuando las comunidades autoricen nuestra presencia.
No podemos garantizar la asistencia a una iniciación concreta. Los calendarios pueden modificarse y la decisión final pertenece siempre a sus protagonistas. Sí podemos ofrecer una expedición basada en el conocimiento directo del territorio, la experiencia acumulada en Chad y una investigación real realizada sobre el terreno.
Otro rostro de Chad
El sur de Chad ofrece una imagen completamente diferente de los desiertos del Ennedi, los lagos de Ounianga o las montañas del Tibesti.
Es una tierra de sabanas, grandes ríos y comunidades agrícolas en la que los ritos de paso todavía organizan momentos fundamentales de la vida social.
Las máscaras de hojas de maíz de la iniciación Lau, los jóvenes mouroum que regresan desde N’Djamena para permanecer seis semanas en el bosque, los brazaletes de las niñas Madjebei y la ceremonia Mbeul de los Gor forman parte de un patrimonio cultural extraordinario y muy poco documentado.
Después de muchos años viajando por Chad, esta expedición nos ha descubierto un nuevo territorio humano. En 2027 regresaremos para seguir aprendiendo y compartirlo con viajeros dispuestos a explorar con paciencia, flexibilidad y respeto.
Preguntas frecuentes sobre el viaje al sur de Chad
¿Quiénes son los pueblos sara?
Sara es una denominación amplia empleada para diferentes pueblos del sur de Chad. Cada uno posee su propia identidad, lengua y tradición ceremonial.
¿Qué iniciaciones encontró Kumakonda?
Durante la exploración encontramos iniciaciones Lau y Ndo de los Ngabaye, la iniciación Baia de los Sara Madjebei y el Ndo mouroum de Laï. También investigamos la ceremonia Mbeul del pueblo Gor.
¿Cuánto dura la iniciación de los Mouroum?
Los jóvenes mouroum permanecen aproximadamente seis semanas en el bosque durante el proceso de iniciación Ndo.
¿Cuántos niños participaron en el Lau ngabaye?
En la ceremonia encontrada durante nuestra exploración participaron aproximadamente 225 niños.
Autor:
Austerio Alonso
Cofundador de Kumakonda. Apasionado de África. Especialista en el diseño, preparación y realización de expediciones en África. Creador de contenidos.
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