El arte rupestre de Ennedi es uno de los grandes tesoros culturales del Sáhara. Miles de pinturas y grabados aparecen repartidos por cuevas, abrigos y paredes de arenisca del macizo de Ennedi, en el noreste de Chad, un territorio declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2016 y protegido dentro de la Reserva Natural y Cultural de Ennedi. Después de años recorriendo este desierto, seguimos encontrando en sus pinturas una de las mejores maneras de entender que el Sáhara nunca fue un espacio vacío. Sus paredes conservan escenas de fauna salvaje, pastores, rebaños, jinetes, bailes y actividades cotidianas que permiten asomarse a miles de años de ocupación humana.
Arte rupestre de Ennedi: un museo al aire libre en el Sahara
El vasto desierto del Sahara está repleto de testimonios gráficos de los primeros humanos. De cuando era un vergel y después una sabana. De cuando los hombres eran nómadas, y cuando se asentaron dedicándose a la agricultura y el pastoreo.
La fauna salvaje que habitaba este territorio antes de que las dunas y las rocas lo invadieran, la vida de las personas, incluso su simbolismo, están presentes en las delicadas pinturas rupestres trazadas con pintura de color ocre, negro y blanco, y en grabados en la roca.
En nuestras expediciones al Ennedi el arte rupestre de Ennedi siempre sorprende a nuestros viajeros.
No hace falta ser muy aficionado a la arqueología para entender que estás ante una muestra de arte maravillosa, además de muy antigua. El arte más antiguo de todos. Es como un cuadro o una fotografía de un pasado muy muy lejano, como dirían en Star Wars.

Pero es que, además, y esto es importante, los que viajamos al Ennedi tenemos la oportunidad de verlo en el lugar donde se pintó. El sitio original. Sin vallas ni vitrinas de por medio.
Quizá por eso la experiencia resulte tan bonita. De hecho, es imposible no sentirse un poco “descubridor”, “arqueólogo” o “indiana jones” cuando estás ante el arte rupestre de Ennedi.

Incluso, cuando se entrena un poco la vista, puedes lanzarte a explorar los abrigos de roca en busca de nuevos descubrimientos. Te aseguro que se puede conseguir encontrar pinturas que nuestros guías no conocían, a pesar de haber pasado por allí.
Otro aspecto que nos fascina es que en estas muestras de arte rupestre hay escenas que son el fiel reflejo de lo que podemos ver hoy en día en Chad: grandes rebaños de cabras, ovejas (diferenciadas por la forma de su cola, cuernos y orejas), y vacas. También bailes tradicionales y tareas cotidianas como moler el mijo o preparar la comida en un puchero.
Dónde está y cómo es el arte rupestre de Ennedi
En el Parque Nacional de Ennedi, que como ya hemos señalado es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 2016, hay miles de imágenes de arte rupestre datadas a partir de 7.000 años a.C. Es decir, que tienen más de 9.000 años de antigüedad desde nuestra perspectiva.
También hay otros restos como necrópolis y huellas de poblados con pequeños hallazgos como antiguos molinos de piedra, puntas de flecha, restos de cerámica y otros utensilios.
Sin embargo, la gran mayoría no han podido ser estudiados aún. El carácter remoto y la inmensidad de Ennedi hace que sea difícil y caro organizar expediciones arqueológicas. Una lástima, aunque desde un punto de vista romántico tampoco está mal que sigan siendo tesoros ocultos ¿no?

Gérard Bailloud y el estudio del arte rupestre de Ennedi
Gérard Bailloud fue el pionero que se empeñó en conocer el arte rupestre de Ennedi. Comenzó sus trabajos en esta región en noviembre de 1956, y durante un año consiguió localizar 500 sitios con arte rupestre, la mayoría pinturas. Tomó 700 fotografías y llevó a cabo 200 estudios en 82 puntos distintos. Impresionante si pensamos en la época en la que lo hizo. Su libro “Arte rupestre en Ennedi” ya es un referente.
En la actualidad no existe un inventario definitivo de todo el arte rupestre de Ennedi. Sólo durante las campañas de Gérard Bailloud se trabajó en aproximadamente una sexta parte de la meseta. La UNESCO habla hoy de miles de pinturas y grabados repartidos por cuevas, cañones y abrigos rocosos.
Localización y otros detalles
Al contrario del arte rupestre que se ha encontrado en Europa, el del Sáhara suele estar a cielo abierto, en oquedades y abrigos que forman las rocas de arenisca, así como en cuevas de escasa profundidad.
Ese era el lugar donde los hombres se establecían para protegerse de los elementos, y sólo en algunos sitios las pinturas están situadas en zonas más profundas y oscuras. Muchos arqueólogos piensan que esas pinturas, las más escondidas, podrían tener un sentido simbólico o sagrado.
La extrema aridez del Sáhara ha favorecido en muchos lugares la conservación de pigmentos y grabados durante miles de años, aunque la erosión, el agua, el viento y la actividad humana siguen amenazándolos.
En cuanto a cómo hacían estas pinturas, se sabe que los hombres (o mujeres) de aquella época utilizaban pigmentos de origen mineral. Por ejemplo, el ocre y la hematita para conseguir el color rojo o el naranja, el caolín para el color blanco, y el carbón para conseguir el negro.

Cronología y motivos que podemos ver en el arte rupestre de Ennedi
En el arte rupestre de Ennedi se pueden distinguir tres periodos principales, siempre aproximados, que fueron establecidos por Bailloud. Cada uno de ellos tiene motivos diferentes.
Periodo arcaico
Entre 7.000 y 5.000 años a.C. los humanos eran cazadores-recolectores. Aquí predominan las representaciones de personas corriendo. A veces llevan plumas en la cabeza e incluso una máscara en el rostro.
Los animales más representados son la fauna salvaje que suele vivir en la sabana y territorios pre-selváticos: elefantes, jirafas, panteras, avestruces, gacelas, etc.
Periodo ganadero
Entre 5.000 y 2.000 años a.C. ya se había establecido el pastoreo nómada, y por tanto la mayoría de los dibujos de animales se dedican al ganado. No obstante, en la segunda parte de esos tres mil años los hombres también aparecen luchando entre sí o cazando armados con escudos.
También se les puede ver bailando o en escenas de tareas cotidianas junto a sus cabañas, representadas con una línea curva. Es muy destacable la presencia de hombres tocando el arpa en distintos yacimientos.
Son figuras pequeñas y mucho más dinámicas que las de los periodos anteriores, y el nivel de detalle es una maravilla.
Periodo camélido (camellos)
Este periodo se extiende de 2.000 años a.C. hasta el siglo XVII, según algunas fuentes. En el periodo más antiguo de este tramo de la historia, las figuras son mucho más esquemáticas.
El dromedario parece ser la montura más habitual, y en algunas representaciones parecen estar volando porque van al galope. Se ve perfectamente que llevan espadas, sillas de montar, etc. Por supuesto también hay representaciones del ganado y escenas de guerra.
Podemos añadir que la mujer no suele aparecer en el arte rupestre de Ennedi, pero cuando lo hace es fácilmente identificable porque son representadas con faldas largas ¡a veces con flecos y collares!
También son fácilmente distinguibles algunos símbolos esquemáticos que pueden llevarnos a pensar en el plano de una casa o poblado, o en una bolsa con objetos ¿su equipaje?
Una peculiaridad del Ennedi es que los caballos y los camellos no se separan claramente en dos periodos, como ocurre en otras zonas del Sáhara. Aunque el caballo llegó antes, ambos aparecen en conjuntos que los especialistas agrupan generalmente dentro de un mismo periodo tardío o camélido.
¿Por qué las pintaban? Eso es algo que se nos escapa. También a los científicos. Es imposible saberlo sin hablar con ellos, con las personas que hicieron ese trabajo.
Esos dibujos… ¿Eran una especie de mensaje para el siguiente grupo que pasara por allí? ¿Un adorno para el lugar que habitaban por un tiempo o de forma permanente? ¿Formaban parte de algún ritual para pedir a los dioses suerte en la caza o buena salud para la comunidad? Quizá haya un poco de todo eso. Quizá sea la “fotografía” del momento, una forma de atrapar la realidad para retenerla en la memoria.

Principales lugares de arte rupestre que conocemos en Ennedi
Aunque estén clasificadas y organizadas tanto por periodos como por estilos dentro de cada periodo (cada uno abarca varios miles de años), debes saber que en un mismo lugar podemos encontrar pinturas de distintas épocas, algunas veces superpuestas.
Es decir, con miles de años de diferencia las personas utilizaron el mismo sitio para plasmar su arte en la roca. Algo que el ser humano lleva haciendo desde el principio, también en otros continentes como el europeo. Si lo piensas bien, resulta vertiginoso.
Aunque el arte rupestre de Ennedi está presente en todos los macizos rocosos de este Parque Nacional, es cierto que hay un área privilegiada. Es la que se localiza a partir de la ciudad de Fada.
Abarcando unos 50 km hacia el suroeste y oeste encontramos, entre otros, los sitios del Monte Fada, Elikeo, Terkei Barakatra y Gaora Halagana. Allí se pueden ver muestras de los tres periodos que hemos descrito, y en nuestros viajes siempre hacemos paradas en varios.

Gaora Halagana
Gaora Halagana es uno de los que tiene más cantidad de pinturas con superposiciones de distintas épocas.
En sus paredes se puede ver una escena de baile colectivo, todos en fila unidos entre sí con los brazos sobre los hombros. En esa misma escena, a un lado, también se puede ver la escena de un funeral que incluso ha formado parte de los sellos postales de Chad. Lo puedes ver en este enlace y ¡Es increíble!
También hay rebaños de vacas, mujeres, símbolos que parecen un laberinto, y escenas como la de una mujer cocinando en una olla y otra con su hijo junto a una cabaña. Son cientos de dibujos y puedes estar horas explorándolos.
Además, este lugar es conocido como “las cuevas de la juventud”, aunque los tubu lo llaman “el sitio de la gente elegante”. Aun hoy en día hay familias que celebran sus fiestas y celebraciones allí, a juzgar por los restos de comida, hogueras recientes y algunos otros desperdicios. Siguen yendo allí, como las comunidades de hace miles de años, para hacer lo mismo.


Manda Guele
Otro punto muy destacado es Manda Guele. Allí predominan las pinturas de gran calidad del periodo más moderno.
Hombres montados en camellos con sus sillas, espadas, adornos y peinados africanos. Mujeres. Rebaños de vacas de largos cuernos como las del Lago Chad. Objetos cotidianos como una especie de tinaja que parece contener alimentos u objetos. Los mencionados músicos tocando con su arpa…

Terkei Barakatra
Terkei es otro de nuestros sitios favoritos. En la lengua local significa “las piscinas blancas”, y es un macizo rocoso con cuevas abiertas al exterior que se comunican entre sí.
Como en los anteriores, aquí hay otra buena muestra de arte rupestre de Ennedi, y en especial hay que destacar el “ejército” o grupo de jinetes cabalgando sobre sus caballos. Parece que estén volando, y algunos llevan un gran sombrero que nos recuerda al de los Peul actuales.
También se pueden ver jirafas, cabras, camellos, e incluso una enorme vaca pintada en el techo con un pastor de pie a su lado.

Más allá de estos puntos tan destacados, como decíamos al principio, es posible hacer tus propios hallazgos aprovechando un descanso en la ruta o antes de ir a dormir, mientras haya luz de día.
Caminar entre las torres y grandes paredes de piedra, sintiendo la arena en tus pies, con la mirada fija en los pequeños abrigos de roca, puede darte más de una sorpresa. Y es una sensación preciosa.

La transformación del Sahara
Las pinturas de Ennedi no sólo hablan de las personas que vivieron aquí. También permiten intuir cómo fue cambiando el paisaje.
Jirafas, elefantes, avestruces y otros animales representados en las fases antiguas recuerdan un Sáhara mucho más húmedo que el actual. Más tarde, los grandes rebaños de ganado reflejan la importancia creciente de las sociedades pastoriles. Finalmente aparecen caballos y dromedarios, perfectamente adaptados a un territorio cada vez más árido.
Por eso recorrer estos abrigos es también recorrer la historia ambiental del Sáhara: de paisajes con mayor disponibilidad de agua a la extrema aridez que caracteriza hoy al Ennedi.
Un patrimonio milenario y extremadamente frágil
Es fundamental que no olvides respetar este patrimonio.
No toques las pinturas con tus manos, evita el uso del flash (no aporta nada y podría dañar a las pinturas), no hagas fuego cerca, y por supuesto no te lleves nada de allí. Llevan miles de años en su sitio, pero son frágiles y se ha comprobado que el aumento de visitas ha acelerado su deterioro.
Si te interesa profundizar en ello, te recomendamos la página web de la AARS, Asociación de Amigos del Arte Rupestre Sahariano.
Esperamos que este artículo sobre el arte rupestre de Ennedi te haya resultado interesante y sea otro aliciente para que te animes a explorar este desierto tan singular con nosotros.
El arte rupestre es sólo una de las razones para viajar a Chad y al Ennedi. Arcos de piedra, cañones, gueltas, grandes dunas y campamentos nómadas convierten este macizo en uno de los paisajes más extraordinarios del Sáhara.
En Kumakonda recorremos Ennedi desde hace años y seguimos entrando en estos abrigos en nuestras expediciones por el norte de Chad. Puedes consultar nuestros viajes a Chad y las próximas rutas que atraviesan el macizo de Ennedi.
No dudes en escribirnos a info@kumakonda para informarte de las próximas expediciones al Ennedi.
Autor:
Alicia Ortego
Redactora de contenidos y autora del blog Los Viajes de Ali. Antropóloga Social de formación y apasionada de África y los desiertos.
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